La guía definitiva para hacer yoga y pilates en casa

La guía definitiva para hacer yoga y pilates en casa

Nuestro hogar puede ser el lugar perfecto para aprender a relajarnos y aprender a practicar las modalidades que más nos pueden ayudar. Tanto el yoga como pilates han demostrado ser ejercicios muy prácticos para combatir el estrés y conseguir un equilibrio corporal. En Alcalá Magna te contamos las claves para que puedas practicar estos ejercicios en un rincón de tu casa. ¡Toma nota de todos nuestros consejos! Recuerda que en nuestro Centro Comercial contamos con el club deportivo Holmes Place , que durante estos días están lanzando retos por sus redes sociales, para que te mantengas en forma desde casa. Además, contamos con varias tiendas de deporte donde puedes hacerte con materiales extra para practicar estas modalidades, una vez que adquieras más nivel: Oysho, Sprinter o Sportown. 

Beneficios del yoga

El yoga es una modalidad que ayuda a mejorar nuestro estado mental, corporal y emocional, siendo para personas de todo el mundo una rutina esencial en su día a día. Este es un momento perfecto para empezar a practicarlo o, en todo caso, para adaptar nuestro hogar y convertirlo en un estudio relajante.

Entre los principales beneficios del yoga encontramos la mejora en la respiración, contribuyendo a tener una buena circulación sanguínea y equilibrar el sistema nervioso. Además de relajar los músculos, el yoga tiene el poder de reducir el nivel de cortisol, la hormona relacionada con el estrés. En el sentido más corporal, el yoga contribuye a mejorar nuestro equilibrio, a fortalecer los músculos y a mejorar la postura. ¡Todo son beneficios!

Yoga en casa

Los expertos del yoga recomiendan que siempre tengamos un mentor que nos guíe con esta tarea, ya que la respiración o las posturas pueden resultar complicadas. Si quieres encontrar tu maestro yogui, la Red está repleta de maestros del yoga que te enseñan a practicarlo: Xuan Lan (con más de 527.000 suscriptores y 137.000 seguidores en Instagram), Kino Yoga (con sesiones completas para principiantes) o Adriene (con más de seis millones de suscriptores en todo el mundo).

Para hacer yoga en casa solo tienes que elegir entre alguna de estas maestras y asentarte en un rincón de tu casa que sea agradable: un lugar sin distracciones y que transmita paz. Es buena idea que te comprometas con esta rutina y establezcas una hora clave para hacerlo. ¡Un hábito realmente saludable!

Escoge tu modalidad ideal

 

Existes muchos tipos de yoga, aunque todos tienen el objetivo de que te sientas bien con uno mismo y con los demás. Los expertos recomiendan que, si te sientes cansado y no tienes mucho tiempo, puedes elegir el yoga tumbado. Si por el contrario tienes más energía, prueba con las posturas de pie. Solo tienes que ir probando el que más se adapta ti.

Elige posturas que te gusten

Las posturas en yoga se llaman asanas y tienen diferentes beneficios corporales. Lo ideal es que practicar yoga sea agradable, no que suponga un sobresfuerzo corporal. Algunas de las posturas más básicas son la postura del niño, la cobra, el árbol o el pino. Con ellas podrás estirar tu espalda y controlar la respiración de una forma sencilla.  Algunas más avanzadas son la del loto, que aunque parezca fácil de hacer requiere de concentración, o la postura de la sirena: especialmente útil para estirar la espalda y eliminar tensiones en los hombros.

Pon total atención a la clase

Una buena forma de conectar contigo mismo es que pongas total atención a las posturas, a tu respiración y a tus movimientos. Evita todo tipo de distracciones externas y aprovecha para centrarte en ti mismo y eliminar los malos pensamientos que te vienen a la cabeza.

Crea un espacio sagrado

El entorno es fundamental, ya que ayuda a que te relajes y mejores tu actividad. Selecciona el lugar de la casa que más te guste. Lo ideal es que sea un espacio lo más libre de objetos posible, con una buena luz y con sonidos relajantes.

Beneficios del pilates

El pilates es un método de acondicionamiento físico que ayuda a que trabajes tu musculatura, mejores posturas o trates alguna dolencia física en la columna y en las articulaciones. Una práctica continua de esta modalidad ayuda a que te recuperes de lesiones antiguas, dejes de tener dolor de espalda y ganes en flexibilidad. ¡Tu energía se multiplicará!

Pilates en casa

Como es el caso del yoga, pilates también puede hacerse en casa, si escogemos un rincón en nuestra casa que nos lo permita. Hacer pilates en casa permite que lo adaptes a tus horarios sin depender de terceros y que lo practiques en un lugar hecho a tu mediada. Si estás buscando un instructor, en Instagram podrás encontrar auténticos expertos en esta disciplina: te recomendamos a Sian Marshall Pilates, PilatesMood y Pilates Body.

Aprende a respirar

La respiración de pilates, como en yoga, ayuda a que oxigenes todos tus músculos y elimines toxinas. Cada movimiento se acompaña de una respiración que debe de ser fluida y muy suave.

Trabaja el core

El pilates es una modalidad que ayuda a que localices y actives el centro de tu cuerpo: el core. Una musculatura profunda que da mucha estabilidad a tu columna y a tu pelvis. Te ayuda a seguir el día a día y te protege contra las actividades diarias. Las tres posturas más básicas para empezar a trabajar de forma intensa tu cuerpo son el puente (con la que se trabaja los extensores de la cadera, la columna y el cinturón escapular), el supermán en cuadrupedia (para tratar los extensores y el equilibrio) y la plancha (un ejercicio más avanzado para tratar brazos y abdomen). Una vez que tengas controladas estas tres posturas, estarás preparado para el siguiente nivel.

Además, algunos movimientos son especialmente buenos para ejercitarse. Este es el caso del roll up: Se basa en sentarse en la esterilla con las piernas estiradas y agarrar los pies con las manos, manteniendo durante unos 15 segundos. Para que sea efectivo y ejercites los abdominales, los hombros y los músculos de las piernas, es necesario hacer unas 15 repeticiones.

Otro de los movimientos más efectivos para nuestro cuerpo es el de la sierra: siéntate con las piernas abiertas y los brazos y espalda estirados. Mientras inhalas, gira el tronco hacia la izquierda, cogiendo con la mano derecha el pie izquierdo. A continuación hazlo con el lado contrario, girando el tronco hacia la derecha y cogiendo con la mano izquierda el pie derecho. Haz unas 4 repeticiones para llegar a ejercitar la cintura correctamente.

 

Incrementa la dificultad

Si no tienes práctica en esta modalidad, haz ejercicios sencillos y básicos. Cuando te sientas más cómoda con ellos, puedes ir añadiendo variedad a todas tus sesiones. Prueba con nuevos movimientos y empezarás a tener nuevas sensaciones en las zonas del cuerpo sobre las que trabajas.

Pon en práctica estas dos modalidades en tu propia casa y haz un plan familiar para que podáis disfrutar de esta actividad todos juntos. ¿Te animas a empezar esta nueva rutina?